El pez y la espiral, juntos constituyen una poderosa imagen que fusiona el movimiento, el crecimiento y la conexión con lo divino y lo cósmico. En las culturas antiguas, la espiral simbolizaba el flujo de la energía vital. El pez nadando en espiral refleja un proceso cíclico de renacimiento y transformación.
- Bañado en oro 18k
- Largura: 40 cm